sábado, 14 de septiembre de 2013

EL REBOLLAR


Bienvenidos de nuevo a todos nuestros seguidores:

Después de haber estado toda la semana planificando la ruta del sábado, con opciones como Bocairent, las hoces del Cabriel, o incluso Espadán, al final nos hemos decidido por una ruta más cercana, ya que de lo contrario, la mitad de la mañana se va conduciendo entre ida y vuelta.

La zona elegida esta vez ha sido El Rebollar, y la ruta ha sido una combinación explosiva procedente del laboratorio de i+D de nuestro amigo Miguel, con ingredientes de rutadura, demoniorojo y parte de la marcha de Requena, todo ello bien mezclado y condimentado con un almuerzo de órdago, que seguramente ha hecho que nuestro balance calórico de la mañana haya sido positivo, vamos, que no hemos quemado ni la mitad de lo que nos hemos metido entre pecho y espalda...

Comenzaba la mañana desde la estación de servicio de El Rebollar, al otro lado de la A3, donde hemos quedado Migue, Diego, y Héctor y yo que hemos llegado un poco después. Tras preparar nuestras monturas, hemos ido iniciando la ruta con fresquito mañanero, que ya se empieza a notar, pero que rápidamente hemos dejado de sentir con las primeras pedaladas.

Hemos dirigido nuestras ruedas paralelas a la A3 a lo largo de un tramo de unos tres kilómetros para luego adentrarnos entre vides repletas de uva por las Casas del Arcipreste, por donde hemos salido a la Vereda Real para enseguida encaramarnos a la cuesta de la Hora.
Siguiendo por el camino de Conejeros, hemos pasado por la casa del mismo nombre haciendo un bucle y hemos acabado nuestra primera subida a la altura de La Ceja, por esta zona hemos tenido que ir atentos porque el camino estaba lleno de flejes para las vides que se enganchaban en las ruedas. A partir de aquí hemos empezado a bajar por nuestra primera senda del día, la cual transcurría entre pinadas y en la que hay que ir atento, aunque era técnicamente asequible, con algún sube y baja, y en la que hemos disfrutado como enanos.

Esto no era más que el preludio de lo que iba a ser LA SENDA, pues siguiendo por el barranco García y empalmando luego con la rambla de los Tocares, nos hemos encontrado con una senda de casi 5 kilómetros que parecía no acabar nunca, una senda de apenas 30 cm. de ancha entre juncos, en la mayoría de ocasiones el trazado era invisible y había que suponerlo, pero ha habido suerte y estaba perfectamente limpia, parecía que alguien la hubiera barrido, peor hubiera sido que hubiera habido algún pedrusco o algún bache pronunciado, porque sencillamente, nos lo hubiéramos tragado sin remedio.

En su tramo final, ésta rambla coincide con la GR7, que hemos seguido dejando atrás la Hoya de las Almas, la casa de la Roja y las casas de Panoja, y luego por al camino del Rebollar a Chera nos hemos encontrado de nuevo en el punto de partida, dando por finalizado el primer bucle de la ruta, y dejándonos guiar esta vez por nuestros estómagos vacíos hacia El Rebollar.

Me remito al documento gráfico incluido más abajo... pedazo de bocatas de atún para los más light (Héctor y Diego), y pedazo bocatas de embutido y patatas a lo pobre para Migue (longanizas) y para mí (chorizos), todo ello regado con una litrona como mandan los cánones, además de haber sido estupendamente atendidos por dos amables chicas, el único punto en contra, por poner algo, que no había cremaet, lo cual hemos resuelto con un bombón tocado.

Con los estómagos muy llenos y algún grado etílico en nuestras venas, hemos iniciado el que sería el segundo bucle del día, subiendo con mucho esfuerzo a lo que sería al punto más alto de la ruta, mucho esfuerzo porque nos costaba respirar por la presión que ejercían nuestros abombados estómagos en los pulmones, je je...

Así pues, hemos ido ascendiendo hacia nuestro ya conocido Montote, aunque esta vez no hemos llegado hasta arriba, y nos hemos desviado hacia la Herrada del Gallego.

A partir de aquí ya sólo quedaba diversión con pendiente negativa, o lo que es lo mismo, perder los metros acumulados en forma de sendas de bajada, por la zona de la Choca, y posteriormente incorporándonos a la rambla de la Boquera.

Después de este resopón rutero, hemos vuelto por el camino del Rebollar a Siete Aguas al lugar del crimen porcino para darnos otro resopón, esta vez en forma de Coca Colas, ruta rápida y divertida, en la que nos ha dado tiempo hasta para jugar con unos lindos mininos.

Para acabar el día, hemos lavado nuestras máquinas en la estación de servicio y nos hemos despedido para partir hacia casa, pero justo en la incorporación a la autovía, hemos recibido la llamada de socorro de Diego, que al parecer no le arrancaba el coche, allá que hemos vuelto todos para empujar y ponerlo en marcha, tras lo cual hemos podido volver todos, esta vez si, sanos y salvos, Norauto de por medio para Diego.

Nos vemos en las montañas!!



 






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2 comentarios:

Migue Ruiz dijo...

Genial el rencuentro de los cuatro fantásticos.
Hay esta Carmelo colgando rutas a gogo.

Carmelo dijo...

Ahí está toda la mañana del domingo, je je